sábado
16.10.04

Documentalistas en el Rol

Escrito por Yavannna
Si por un momento pensasteis que el papel del documentalista se limitaba al cine y la literatura no acertasteis, incluso en los juegos de rol aparecemos (y no muy bien caracterizados, como es costumbre)

Las apariciones del documentalista en los juegos de rol son extensas, sobre todo en las famosas obras de "Mundo de Tinieblas", aunque claro, todos sabemos que El Señor de los Anillos tiene menos posibilidades en la aparición de un bibliotecario (No obstante si que aparecen buenos archivos, pero ese ya es otro tema que trataré más adelante).

De momento y para abrir esta sección os invito a que leais la descripción de estos curiosos personajes llamados Sluagh que aparecen en uno de los menos populares juegos de La Factoria llamado Changeling.

Como nota me gustaría añadir que estos personajes de juego están basados en unas hadas de la mitología escocesa, pero estas no eran documentalistas, una lástima.


"Los sabios dicen que estos duendes eran hadas rusas que vivían bajo las montañas o las chimenéas mortales. Ahora viven fuera de la vista en las grietas del mundo, ocultos hasta que deciden aventurarse fuera, a veces a la corte, a veces a los alrededores mundanos. Tanto si viven en salones o madrigueras, los sluagh son perturbadoramente educados y les gusta mucho la formalidad. Esto es aún más inquietante para los demás linajes; los rumores de los boggan sugieren que hay rituales secretos sluagh en los que hacen sacrificios y salvajes carnicerías bajo la tierra. La subgente disfruta del efecto que ejerce en los extraños, y se divierten con la reputación que han adquirido. Incluso los redcaps temen su frío toque.

A pesar de sus preferencias por la tranquilidad, los sluagh aventureros visitan las cortes de la superficie, cultiban amistades y realizan juramentos con extraños. Se alejaran de sus objetivos para ayudar o proteger a un extraño que les haya mostrado respeto y amistad. Estas buenas acciones son frecuentemente malinterpretadas por otros duendes suspicaces, por lo que tales relaciones son a menudo breves. Aún así, hasta los sluagh que encuentran un conciliábulo en el que pueden confiar han de tener algún lugar secreto al que poder retirarse.

La subgente colecciona información (los secretos son mejores, no obstante), y vende su conocimiento a las partes interesadas. La revelación es alegría, cuanto más insospechada sea la revelación mayor es su alegría. Aunque los Luminosos usan su conocimiento para fines más nobles, los Oscuros pueden hacer del chantaje una forma de vida. Los secretos, no obstante, no son sino una mercancía para ellos. Los juguetes rotos, extrañas baratijas y cualquier cosa de intercambio. Los extraños se asombran del valor que los sluagh adjudican a estos objetos, pero una vez más la perversidad es la marca de los sluagh.

Aunque se dice que todos los sluagh siguen las tradiciones Oscuras, raramente se introducen en ninguna Corte. Entre los suyos, este linaje es generoso y casi dolorosamente formal. Se tratan unos a otros con un profundo respeto y se agrupan frente a los extraños si es necesario. Rodeados de misterio, los sluagh guardan los secretos de su linaje con tanto interés como cultivan su imagen. Prosperan en la oscuridad.

Apariencia: Los sluagh son pálidos y grotescos, aunque extrañamente atractivos. Alguna deformidad insondable parece pesar sobre ellos igual que la lepra. Carecen de dientes y tienen pequeños ojos misteriosos y cansados. Llevan consigo un vago olor a decadencia, un olor que se hace más punzante con la edad. Los sluagh prefieren las ropas arcáicas, normalmente negras y siempre con intrincados diseños.
Estilo de vida: Los sluagh más civilizados frecuentan mansiones polvorientas, tiendas antiguas o librerías mohosas. Los más decrépitos buscan en el subsuelo, escudriñando en las alcantarillas, las guaridas de las alimañas y los lugares olvidados bajo las metrópolis. Son siempre tímidos, aunque territoriales, reclaman el uso de extensas normas de etiqueta y protocolo que los demás duendes no entienden del todo. Ermitaños y reclusos por naturaleza, no les gusta ser molestados sin una buena razón. Siempre mantienen refugios secretos a los que retirarse, incluso aunque pertenezcan a cuadrillas."

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2 Comentarios:

pues se da un aire a una que yo me sé...
Me comenta un expero en el El Señor de los Anillos de Tolkien que efectivamente si que aparecen documentalistas, bibliotecarios y bibliotecas, así como maravillosos archivos.

Siento mi error, cuando relea el libro comentaré este aspecto, o si algún otro forofo de la literatura fantástica lo recuerda, esta es su oportunidad